jueves, 23 de abril de 2009

NO ME EXTRAÑA TU PRESENCIA

Se es escritor, decía Vargas Llosa, cuando se entiende que escribir es la única manera posible de ejercer la vida. San Borges decía que nadie debería escribir antes de cumplir cuarenta y cinco años. Bien, creo que empiezo a enamorarme de este oficio sencillito y solitario de escribirles tres o cuatro veces por semana. Aún me faltan años - pocos- para ser digno del oficio según San Jorge Luis, con algo de empeño llegaré más bien que pronto.

Mi maestra, Chely Lima, novelista y guionista con muchísimo oficio y a quien le debo muchas lecciones grandes, decía que se hace oficio sentándose ante el papel en blanco, aún si nada surge para violar su albura, hasta que se haga hábito el sentarse a escribir.

Empiezo a entender a Vargas Llosa, decía, y quiero vivir este affaire con las letras, a ver si un día nos nace un hijo de papel y cartón. Entretanto, he comprendido otra verdad vital. Se nace, se crece, se hace un blog, se escribe y algún día, irremediablemente se muere en un tránsito solitario, como solitario resulta este oficio.
Alguien dijo con enorme belleza, que la arquitectura corrige las inadecuaciones del mundo, así como la literatura corrige las inadecuaciones de la realidad.
Mi experiencia hasta aquí fue que se escribe y se publica una "entrada", y como tantos actos de la vida, se lo hace para la mirada de alguien, para sentirnos aceptados en el espejo de mirada de los otros. Hoy el contador de visitas estuvo casi de vacaciones. Y no me importó, porque hoy estoy sentado aquí, maltratando las teclas para otros ojos, hasta ayer ajenos, hoy mis propios ojos.

Para el ojo interior, para el ojo de Horus que hay entre mis cejas, por el placer de palabras que bailan porque el mismo fuego que anima mis músculos, las hace girar en el aire, coronar mi cabeza como anillos saturnales y finalmente amarizar en el teclado. Palabras más o menos, no importa. Palabras como balas, como nimbos de ángel caído, como flechas de arquerías digitales, como ladrillos de sangre estallando contra la pared.
No me extraña, no me espanta, tu presencia, soledad, noche vacía, coronada de palabras en llamas.

8 comentarios:

Niña Gracielita dijo...

Lo importante es empezar, la vida irá ordenando las cosas para que se cumplan nuestros deseos.

Escribe, escribe, escribe y no mires el contador, ese no sabe leer.

Druida de noche dijo...

Hay que escribir como en la oscuridad, como en un tunel

Kafka.

RECOMENZAR dijo...

Me ha gustado tremendamente tu escrito Tu espacio entre tus letras y tu alma.besossssssssss

Margot dijo...

Primito querido cada dia me sorprendo mas, te felicito me encanta como tu forma de pensar la plasmas en tus palabras. sigue adelante... tienes na fiel lectora de tu blog

Manuel Jiménez Carrera dijo...

Gracias Graciela, Druida, Recomenzar (que lindo), Prima. Trataremos de estar a la altura de ustedes

Marcos Rivadeneira dijo...

Bueno aunque no sepas ni te dejen comentarios existen un montón de ojos que "sapean" por la red, esperando encontrarse con declaraciones de amor a esa realidad "que se llama soledad"

Artistas dijo...

huyendo de facebook, buscaba un bolero...extrañamente entro por vez primera a tus escritos, !y me encuentro casi conmigo mismo aquí...! -mi sonrisa, Manuel- Jetzy.

Artistas dijo...

esta noche te esperaba, yo soy un pájaro que herido vuela, "maltratando las teclas para otros ojos, hasta ayer ajenos, hoy mis propios ojos....
por el placer de palabras....
como ladrillos de sangre
estallando contra la pared...
soledad, noche vacía, coronada de palabras en llamas" !bravo!